El Monasterio de “San Pelayo” se remonta a la Alta Edad Media. Según una antigua tradición, es fundado por el rey Alfonso II el Casto (791-842), bajo el nombre de "San Juan Bautista". Es el único cenobio benedictino asturiano que se ha mantenido vivo sin interrupción hasta el día de hoy. Está situado en pleno corazón de Oviedo, junto a la catedral.

Diariamente, el sonido de las campanas del Monasterio envuelve el casco antiguo de Oviedo, reafirmando una relación secular en la que ciudad y comunidad han compartido dificultades y proyectos. La llamada de las campanas marca el tiempo de oración de la Comunidad, y supone para los ovetenses o para quienes visitan la ciudad una invitación a unirse a la celebración en la Iglesia del Monasterio.

 


La Iglesia permanece abierta:

 

Domingos y fiestas
Laudes 8:30
Eucaristía 11:00
Vísperas 19:00

Días laborables
Laudes 8:30
Vísperas y eucaristía 19:30

Sábados y víspera de fiesta
Laudes y Eucaristía 8:00
Vísperas 19:00